En honor a los 200 años de Charles Darwin

Publicado el:: 05-01-2009

El día 12 de febrero del año 2009 se cumplirá el nacimiento de uno de los científicos más importantes de la historia: el británico Charles Darwin. También se celebrarán 150 años desde la publicación de su obra El Origen de las especies, la cual transformó el concepto de la humanidad en su totalidad.

En honor a los 200 años de Charles Darwin
En honor a tal fecha, la Universidad del Norte realizó un preámbulo del aniversario en el que diversos especialistas en el tema expusieron los planteamientos de Darwin y la incidencia de la evolución hoy en día.

Luis Felipe Zapata, profesor del Departamento de Psicología de Uninorte, describe al científico homenajeado como “un hombre valiente que a pesar de los temores que lo invadían, decidió publicar su trabajo sobre la evolución de las especies en contra de poderosas fuerzas conservadoras y retrógradas”. Lo cierto es que previo a las revelaciones de Darwin, otros grandes pensadores como Giordano Bruno y Galileo Galilei habían sido condenados a muerte por la controversia que causarían sus descubrimientos en una época en dónde la libertad de pensamiento no era bienvenida.

Durante su intervención, Zapata habló sobre la manera en que los estudios de Darwin impactaron los campos de conocimiento de la biología, la antropología y, por supuesto, la psicología. Desde Darwin y gracias a los avances de los últimos años en el ámbito de la neurociencia, se ha visto una fuerte unión entre la biología y psicología. Zapata aseguró que este acercamiento no implica posiciones reduccionistas de los procesos psicológicos sino más bien una integración de conocimientos que permitirán una mayor comprensión de los procesos cognitivos y emocionales del ser humano.

“Los psicólogos tenemos un reto inmenso que es elaborar una psicología a partir de los datos biológicos. La psicología evolucionista, las neurociencias y la paleo-antropología actual consideran la cognición como una estrategia de supervivencia frente a las fuertes presiones ambientales que en el curso de la evolución el homo ha tenido que enfrentar”. Por esta razón, Zapata afirmó, desde el ámbito psicológico, que la vida humana ha podido sobrevivir no sólo por factores biológicos sino también por la cognición que ha adquirido mediante procesos evolutivos.

“Si nos interesa conocer el cerebro tenemos que remitirnos a la evolución porque este maravilloso y misterioso órgano, materia que se piensa a sí misma, se ha formado, estructurado y cambiado en el largo proceso evolutivo dirigido por la selección natural”.

Zapata hizo un breve recorrido, basado en estudios consultados, sobre la manera en que evolucionó el hombre, recordándole al público que el origen del primer homo sapiens tuvo lugar en el continente africano. “Lucy” es el nombre dado al primer fósil del hombre registrado cuyos huesos se calculan poseen 3.8 millones de años. Su especie se caracterizaba por caminar erguido, lo cual sucedió gracias a cambios climáticos que obligaron a estos seres primitivos a bajar de los árboles. Al habitar en las sabanas, esta especie sufrió grandes transformaciones morfológicas, metabólicas, cerebrales, visuales, entre otras, explicó Zapata.

Los cambios fueron tantos que hasta se generaron vínculos de afectividad y socialización parecida a la que pertenece la especie humana hoy día.

A pesar del hecho de que la evolución sea un proceso tardío de miles y hasta millones de años, el cambio del homo sapiens fue rápido y el cerebro del mismo triplicó su tamaño en un periodo de 4 millones de años. Zapata reiteró que el coeficiente de encefalización (medida del tamaño del cerebro en relación con el peso y tamaño del cuerpo según la especie) del ser humano es siete veces más grande del que nos corresponde al tamaño corporal.

El tamaño de este órgano como tal no es lo que determina el porqué los seres humanos son tan inteligentes y tan diferentes a los otros animales, sino su capacidad cognitiva que a través de los años se ha ido desarrollando hasta llegar a como la conocemos hoy día. La formación de tres módulos cerebrales es característica de este desarrollo pero el cerebro del homo primitivo no los integraba, por ende su cognición no era tan avanzada.

Zapata explicó que el evento que causó la unión de los tres módulos —según hipótesis de disciplinas como la paleo-antropología y la psicolingüística— es la aparición del lenguaje. Este factor logró la fluidez cognitiva o facilidad del flujo de información de los diversos módulos. Esto permite la integración de distinta información guardada en el cerebro humano sin perder la organización de la misma. Según los estudios consultados por el psicólogo, esto posibilitó un mayor grado de reflexión, entendimiento del mundo y de nosotros mismos formando así al homo sapiens sapiens.

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El lenguaje: un aditivo de la evolución
La contingencia describe la posibilidad de que algo pase o no pase. Es lo que abunda cotidianamente en la vida de los individuos, haciendo posible que cada persona sea poseedora única y exclusivamente de la historia de su vida. En el caso de la evolución, no se podrían llamar sus transformaciones meros productos de la contingencia ya que ésta surge a causa de la supervivencia de la especia. Sin embargo, el azar, sinónimo de contingencia, tiene rasgos en los procesos evolutivos.

“El lenguaje es lo que nos permite discutir todo este asunto, es lo que nos deja hablar sobre la evolución en este día”, dijo Francisco Lopera, neurólogo, neuropsicólogo y neuropediatra, durante su conferencia Genética, evolución y lenguaje, en la que habló sobre como el lenguaje surgió por el azar.

Lopera explicó que el mundo es dominado por bacterias y virus, pues los organismos de esta índole fueron los primeros en aparecer sobre la tierra. Los seres humanos son los más nuevos con apenas 100,000 años, lo cual significa que somos una minoría en el mundo. “La cognición y el lenguaje son unos recién aparecidos en la historia de la evolución”, además la escritura y la lectura emergieron hace apenas 5,000 años, “en el último microsegundo de la evolución”.

El especialista reveló que transformaciones de genomas y genes son los que habilitan las posibilidades de cognición del hombre: El cambio del gen FoxP2 fue el que permitió que el hombre obtuviera uso del habla. La explicación de cómo se transformó es sencillamente por el azar, lo cual quiere decir que el homo sapiens no tuvo en sus inicios la obligación de comunicarse por medio del lenguaje. Sin duda este nuevo factor que se hizo presente en el cerebro humano generó una revolución cognitiva, permitiendo el nacimiento de la cultura y el entendimiento del mundo que poseemos hoy en día.

Lopera aseguró que, como dijo Darwin una vez, el ser humano no es inmune a la extinción, y si llegase a desaparecer y volviese a surgir es muy poco probable que con él vuelva el lenguaje.

Al indagar sobre las diferencias drásticas en los lenguajes del mundo, el psicólogo aseveró que es únicamente gracias a efectos culturales. El lenguaje como tal nace a raíz de la evolución y las diversas lenguas ocurren por procesos pragmáticos. Explicó que el cerebro del homo sapiens está hecho para aprender cualquier lengua al ser sumergido en el contexto adecuado. El aparato del lenguaje contiene ciertas regiones que se activan en la niñez, facilitando el aprendizaje de dos lenguas simultáneamente, mientras que si se hace este intento a mayor edad las regiones no funcionan igual, limitando el poder para aprender un segundo idioma a la perfección.

“Lo importante de la evolución es la potencialidad de aprender una lengua, que es la función lingüística propia del homo sapiens”, dijo Lopera.

Sinceramente la evolución y las teorías de Darwin al respecto son de supremo interés para la humanidad para entender su propia especie al igual que las demás. Es fascinante comprender como este incidió en cómo somos hoy en día y cómo gracias a él podemos comunicarnos de la manera en que lo hacemos.

“Darwin con su arduo trabajo basado en la observación meticulosa ha realizado el máximo aporte en la historia del pensamiento al descifrar lo que somos: una especie más aparecida por procesos de azar sin ningún carácter teológico y nos alertó que somos una especie factible de extinguirse como cualquier otra”, concluyó Zapata.

En Cátedra Europa del 2009 se continuará con la celebración del bicentenario de Darwin con un programa especial a cargo del profesor de la Universidad del Norte, Jorge Palacio.