Enfermedades son detectables por nanopartículas de metales

Publicado el:: 09-02-2015

La alta conductividad y biocompatibilidad hacen del estudio de nanopartículas de oro y plata un importante avance tecnológico en la caracterización de células cancerígenas, virus y bacterias como el lactobacilo.

Enfermedades son detectables por nanopartículas de metales
Actualmente, estudiantes del Grupo de Investigación en Propiedades Ópticas de los Materiales de la U.N. Sede Manizales, estudian las características que ambos metales poseen al ser sintetizados en escalas pequeñas.

Para ello, utilizaron el método de síntesis asistida por microondas, en el que mediante un horno casero se rompen las sales de oro previamente disueltas en agua y agentes reductores, aplicando un cambio térmico que reacciona hasta dejar el elemento esencial.

Las nanopartículas poseen importantes ventajas en cuanto a su tamaño, ya que penetran las células de microorganismos como las bacterias. Esto ayuda a detectar las posibles causas de su proliferación.

“El oro y la plata, a escala nanométrica, tienen una conductividad mucho más efectiva porque su materia está confinada a escalas más pequeñas y no se altera tan fácilmente como si estuviera en una escala mayor”, indica Ricardo Báez, estudiante de Maestría en Ciencias-Física.

Cuando se habla de biomedicina, las nanopartículas cumplen un papel importante a la hora de combatir las células cancerígenas desde adentro.

Por medio de la técnica de espectroscopia Raman, que estudia las vibraciones de los elementos químicos al ser sometidos a la luz, las nanopartículas disueltas en las células pueden anclarse en su interior y detectar los puntos exactos donde hay problemas.

Este fenómeno se conoce como plasmón, cuya tarea es obligar a los electrones a moverse colectivamente para luego ser registrados en un computador que proyecta los picos del movimiento. Esto permite detectar y medir con exactitud el sistema biológico que opera en la célula.

La mayor ventaja de las nanopartículas de plata es que responden intensamente ante la luz y hacen que los electrones se muevan a mayor velocidad. Sin embargo, es muy inestable ya que se oxida con rapidez, lo cual no es saludable para el sistema humano.

“La plata es un metal que tiene amplio efecto antimicrobiano pero tiene el pequeño defecto de que no distingue, pues mata todo lo que toca”, comenta María Fernanda Vargas, integrante del grupo de investigación.
El oro, por su parte, no tiene una intensidad tal alta en la detección, pero es altamente biocompatible y estable, por lo que no causaría daños en el cuerpo.

Estudios en el campo de la ingeniería química investigan el método por el cual hacer que las nanopartículas ingresen al organismo, como por ejemplo cápsulas o vacunas. Asimismo, generan procesos de recubrimiento para que las células no rechacen su ingreso.

Fuente: Agencia de Noticias UN