Más de 22.000 especies están en peligro de extinción en el mundo

Publicado el:: 24-11-2014

El atún rojo del Pacífico, el pez globo, la cobra de China, la anguila americana y el camaleón gigante con cuernos de cuchilla –entre otras 22.408 especies– se encuentran al borde de la extinción, según la última actualización de la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

Más de 22.000 especies están en peligro de extinción en el mundo
Una de las principales causas de extinción de especies en el planeta está asociada a la sobreexplotación humana de recursos: la pesca, la tala, la minería o la agricultura. Esta es una de las principales conclusiones de la última actualización de la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN) presentada en el Congreso Mundial de Parques en Sídney (Australia), que incluye la evaluación 76.199 especies, de las cuales 22.413 están en peligro de extinción.

Nuevas especies agregadas a la Lista Roja

El atún rojo del Pacífico (Thunnus orientalis) ha pasado de la categoría de "menor preocupación" a la de "vulnerable", lo que significa que ahora se encuentra amenazado de extinción. La especie ha sido ampliamente elegida como blanco de capturas de la industria pesquera para los mercados de sushi y sashimi, particularmente en Asia.

El pez globo de la China (Takifugu chinensis) ha ingresado en la Lista Roja de la UICN como especie "gravemente amenazada". Se calcula que su población ha disminuido en un 99,99% en los últimos 40 años debido a la sobreexplotación.

La anguila americana (Anguilla rostrata), incluida en la lista como "amenazada" por obstáculos a su migración, el cambio climático, los parásitos, la contaminación, la pérdida de hábitat y la captura comercial.

La cobra de China (Naja atra) fue valorada recientemente como "vulnerable". Su población ha disminuido entre un 30 y un 50% en los últimos 20 años.

El camaleón gigante con cuernos de cuchilla (Kinyongia matschiei), endémico de las montañas del Este de Usambara en Tanzania, ha sido incluido en la lista como "amenazado". El animal, que se encuentra en la Reserva Natural de Amani –un área protegida– está siendo amenazado por la tala de bosques para la agricultura, producción de carbón y extracción de madera.

La mariposa dardo de hierba negra (Ocybadistes knightorum) ha entrado a Lista Roja de la UICN como especie "amenazada". Esta especie, que se encuentra únicamente al norte de la región costera de Nueva Gales del Sur en Australia, está amenazada principalmente a causa de la invasión de hierbas introducidas y a los desarrollos costeros que destruyen su hábitat.


El caracol Charopa lafargei, incluido en la lista como "críticamente amenazada", es una nueva especie descubierta en Gunung Kanthan, Malasia. Fue bautizada con el nombre de la compañía minera Lafarge como reconocimiento de que la mayor parte de la colina se encuentra dentro de una concesión de esta población. La existencia de esta especie en el futuro dependerá en buena parte de las acciones de la compañía.

La babosa rosada Kaputar (Triboniophorus) es endémica del Monte Kaputar en Nueva Gales del Sur, Australia. Está en la lista como "amenazada" debido a su restringido rango y a las amenazas generadas por el cambio climático y la pérdida de hábitat.

El Kokopu gigante (Galaxias argenteus), un pez de agua dulce endémico de Nueva Zelanda, ha sido catalogado como "vulnerable". Esta especie ha sufrido una disminución debido principalmente a la pérdida y degradación de su hábitat por drenaje de humedales y enderezado de sistemas de canales de río. Cerca del 90% de los humedales de Nueva Zelanda se han perdido en el curso de los últimos 100 años.

Warneckea cordiformis, una planta con flores que se encuentra en Mozambique, ha sido catalogada como "críticamente amenazada" debido a la destrucción de su hábitat para agricultura de subsistencia y tala para postes. El bosque de Namacubi es el único lugar conocido donde se encuentra esta especie.

El abejorro norteamericano Bombus fraternus, ha ingresado en la Lista Roja como "amenazado". La extensión de su rango y abundancia según los registros recientes (2002-2012) han disminuido en un 29 y un 86% respectivamente, en relación con los registros históricos (1805-2001). La pérdida de hábitat provocada por la conversión de praderas en tierras agrícolas es posiblemente la mayor amenaza para esta especie.

El árbol Carpinus tientaiensis ha sido catalogado como en "peligro crítico". Esta especie es endémica de China, se cree que existen solo 21 individuos en la naturaleza. Los bosques de la región de Zhejiang, de donde es endémica, están amenazados por la comercialización del bambú, el té y otras plantaciones.

Especies extintas

El caracol Plectostoma sciaphilum, conocido únicamente en una colina de piedra caliza en Malasia peninsular, está actualmente en la lista como "extinto" a raíz de que la colina fue destruida totalmente por una gran compañía dedicada a la extracción de piedra caliza.

La tijereta gigante de Santa Helena (Labidura herculeana) –la más grande que se conoce en el mundo–, también está extinta. Anteriormente se la podía encontrar en la Llanura de Horse Point, un área protegida en la Isla de Santa Helena (en el océano Atlántico a casi 3.000 kilómetros de las costas de Angola). El último avistamiento de un adulto vivo de esta especie data de mayo de 1967.

No todo son malas noticias

Dentro de esta evaluación, también se han incluido especies que han mejorado su situación. Por ejemplo, la ranita venenosa punteada (Andinobates dorisswansonae), especie endémica de la cordillera central de los Andes colombianos y que anteriormente estaba catalogada como "críticamente amenazada" ha pasado a "vulnerable" gracias a la declaración de la Reserva Anfibia de la Ranita Dorada, área protegida donde reside esta especie, lo que ha permitido frenar la continua pérdida de su hábitat.

Otra especie de anfibio que ha mejorado su situación es la ranita venenosa tolimense (Andinobates tolimensis), por hallarse también dentro de esta cordillera. Esto, para los expertos, es un indicador de que la buena gestión ambiental produce progresos significativos en la conservación de la biodiversidad global.


Fuente: SINC