Minería acaba con humedal de la Sabana de Bogotá

Publicado el:: 25-05-2010

Inmensas canteras de arena lapidan el humedal de La Herrera, en Mosquera, Cundinamarca. Este cuerpo de agua, de 258 hectáreas, alberga especies de aves endémicas que podrían desaparecer.

Minería acaba con humedal de la Sabana de Bogotá

Doce empresas explotadoras como Sociedad Vista Hermosa García Triana y Recebera Vista Hermosa clavan sus dientes en un sistema montañoso que bordea el humedal. De los cerros Grande y Las Águilas extraen arena para construcción, roca pequeña utilizada para compactar y construir avenidas y arenas blancas para la elaboración de vidrios.

Estas montañas sirven, ni más ni menos, como recarga de agua para el humedal y el área aledaña, ya que después de las lluvias comienzan a funcionar como sistema regenerador que alimenta los niveles de agua subterránea en esta parte de la Sabana en época de sequía.

Según Diana Lozano, profesional del Grupo de Investigación en Geología Ambiental Terrae, “la minería genera un exceso de partículas volátiles que afectan la vegetación circundante y se dispersan sobre la laguna. De seguir borrando estos cerros se verían afectados los sistemas naturales de vientos y se causarían graves trastornos a las especies que habitan en el humedal.

De acuerdo con un estudio de Loreta Rosselli, del Doctorado en Biología de la Universidad Nacional, este lugar cuenta con las poblaciones más grandes y diversas de aves acuáticas de los humedales de la Sabana, y ofrece refugio a miles de patos canadienses y chorlos que llegan en la época migratoria de octubre desde Norteamérica.

“Estudié 19 humedales de Bogotá y sus alrededores y ninguno resultó tan rico en aves como La Herrera, en donde se registraron 45 especies, algunas únicas en el mundo como la tingua bogotana y la garcilla dorada bogotana, que podrían correr la misma suerte que el mítico zambullidor andino, especie endémica que se extinguió recientemente en el país”, advirtió Rosselli.

Dalila Camelo, bióloga de la Subdirección de Áreas Protegidas de la CAR, entidad que tiene este humedal bajo su jurisdicción, reconoció la gravedad de la desaparición de esta montaña al lado del humedal, pero señaló que no hay herramientas para detener el proceso por dos razones:

Primero, porque el Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, a través de la Resolución 1197 de 2004, estableció áreas compatibles para la minería en la Sabana de Bogotá, incluidas las montañas que limitan con La Herrera. Segundo, porque la Ley 1382 de 2010, que modifica el Código de Minas, determina como zonas excluidas de la minería los humedales tipo Ramsar, de los cuales La Herrera no hace parte.

El acuerdo Ramsar, firmado en Irán en 1971, establece criterios para humedales que se han identificado “de importancia internacional”, especialmente como hábitat de aves acuáticas y, en Colombia, solo hay dos de este tipo: la laguna de La Cocha en Nariño y la laguna de Chingaza entre Cundinamarca y Meta.

Cabe mencionar que la Resolución 1197 también destaca la necesidad de adoptar medidas necesarias en las zonas que existan especies endémicas y amenazadas, como en el caso de La Herrera.