Profesor lidera investigación internacional sobre hábitos de lectura en universitarios

Publicado el:: 03-10-2017

Su interés en el tema despertó hace siete años al observar algunos fenómenos a nivel educativo, entre estos, los malos hábitos de lectoescritura que tienen los jóvenes universitarios. Lo que se ha visto reflejado en los resultados que ha obtenido Colombia en el Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos de la OCDE (PISA, por sus siglas en inglés).

Profesor lidera investigación internacional sobre hábitos de lectura en universitarios

De acuerdo con Ramírez, esta situación debe alertar al sistema educativo, en cuanto a la formación que se brinda a los jóvenes en temas de escritura. Lo anterior, sumado a la proliferación que ha tenido la lectura digital en diferentes escenarios, lo llevó a cuestionarse sobre las implicaciones que tiene en el desempeño académico de los estudiantes, no sólo en Colombia, sino en otros países.

Desde su experiencia, el profesor inició su proceso de investigación en programas como medicina, derecho, psicología, lenguas extranjeras, ingeniería, ciencias clínicas, entre otras; en algunas universidades del país y otros continentes. El último artículo que publicó da cuenta de los resultados con estudiantes de periodismo y lenguas modernas de Manizales (Colombia) y Járkov (Ucrania).

Sus estudios le han permitido concluir que la lectura digital puede generar efectos físicos negativos por el tipo de luz que proyectan los aparatos que son utilizados al leer (tabletas, celulares, portátiles, entre otros). Teniendo en cuenta que este tipo de lectura tiene un procesamiento diferente a nivel cerebral, comparado con la lectura impresa. Por lo que se pudo identificar que el uso de hipervínculos y ventanas emergentes hace que las personas sean más propensas a la distracción, ocasionando una menor comprensión de lo que se lee.

Por esta razón, se sugiere fomentar la lectura desde medios impresos, puesto que facilita la atención, concentración y por ende, la asimilación.

Ramírez indicó que el fenómeno de la digitalización es una realidad avasalladora, pero requiere de la regulación desde las instituciones educativas y la labor docente para que este tipo de lectura sea más mesurada: “cuando yo comencé el trabajo, el promedio de horas de lectura digital que tenía un estudiante era de 3 a 4 horas semanales, hoy, seis años después, los estudios muestran más de 10 horas” afirmó el docente. En este contexto, propone un equilibrio entre el tiempo que se dedica a los textos impresos y a los digitales, para que estos últimos, sean empleados de formar racional y el cerebro pueda adaptarse adecuadamente a este tipo de estímulos.

Los estudios se han realizado bajo el trabajo desempeñado por el Grupo de Investigación Médica de la Universidad de Manizales, y los resultados han sido diseminados a través de congresos, al igual que la publicación en revistas de investigación para que los hallazgos puedan ser utilizados socialmente en diferentes contextos.