Universidad de Manizales obtiene su primera patente de investigación

Publicado el:: 04-09-2017

La Universidad de Manizales obtuvo su primera patente de investigación, creada por el investigador Diego López Cardona y desarrollada por el Grupo de Investigación y Desarrollo en Informática (GIDIT) de la Universidad de Manizales. La invención consiste en un dispositivo electrónico e inalámbrico que permite determinar el rango de humedad del café en tiempo real, durante su proceso de secado.

Universidad de Manizales obtiene su primera patente de investigación Cortesía Diego López Cardona

Para adquirir una patente, lo primero es estar seguros de que el producto creado no exista en el mundo; luego, se realiza una inscripción ante la Superintendencia de Notariado y Registro, entidad que expide algunos formularios para su respectivo diligenciamiento; después de esto, un grupo de evaluadores deciden si otorgan o no los derechos exclusivos sobre la invención.

“En el mundo no existe un dispositivo que trabaje en tiempo real, ya que todos miden la humedad después de que el café ha sido sometido al proceso de secado. El nuestro, por el contrario, sí trabaja en tiempo real y no es tan costoso”, indicó López Cardona, director del Grupo.

Para que un campesino pueda vender su producto cafetero de manera óptima, debe cumplir con unas condiciones de calidad; entre ellas, que el grano tenga una humedad entre el 10% y el 12%; si está por debajo o por encima de este porcentaje, el precio es castigado y al comprador le ofrecen un monto menor. De esta manera, el dispositivo electrónico permite monitorear el café mientras se está secando, activando una señal de alarma cuando el producto se encuentra en su estado ideal, a través de una indicación automática que se envía al dispositivo móvil del cultivador. Para ello, es necesario instalar una aplicación en el celular, caracterizada por su sencillo manejo y fácil adquisición.

En Colombia hay más de 500.000 caficultores, de los cuales, el 90% son pequeños y no tienen dinero suficiente para adquirir dispositivos de medición de humedad, que tienen valores superiores a 1.500 dólares; por esta razón, la manera para realizar este tipo de procedimientos es de forma rudimentaria, con técnicas como trillar el café con la mano para mirar el color o medir su dureza, negando la posibilidad de determinar la humedad de manera precisa, disminuyendo su competitividad.

En la investigación se realizaron pruebas durante dos años con 10 fincas cafeteras de Chinchiná, Caldas; trabajo de campo que permitió desarrollar el dispositivo y medir variables como temperatura, peso y tiempo de secado.

“El principal usuario del dispositivo es el pequeño y mediano productor de café y sus comercializadores: cooperativas de caficultores, gremios e intermediarios”, aseguró Diego López.

Dispositivo

El aparato consta de un cilindro interno perforado, con material especial para conservar alimentos, donde se deposita una muestra hasta de 300 gramos de café. Está soportado por una galga extensiométrica (sensor para medir fuerza, presión, tensión, peso, entre otros aspectos) que se encarga de calcular la pérdida de peso durante el proceso, por la evaporación del agua, y determinar la humedad por gravimetría. Así mismo, tiene otro cilindro externo que contiene la galga; su función es aislar el cilindro interno de la masa total para que pueda registrar el peso sin interferencias.

La estructura incluye sensores de temperatura y dispositivos electrónicos para el envío inalámbrico de las señales al aplicativo que está en el teléfono celular, para registrar las variaciones de temperatura, tiempo de secado y peso; también, la visualización de resultados y botones de control para encender, apagar, aumentar o disminuir valores.

Según López, esta invención puede servir para determinar la humedad de otros productos: “esta patente, que es la primera de la Universidad, es un punto de partida para que los demás investigadores de la Institución se animen a patentar otros proyectos. La UManizales siempre estuvo dispuesta a apoyar todo el proceso investigativo y de patentado”.

De esta manera, y con pequeños pasos, los procesos tecnológicos sirven al campo como herramienta indispensable para el desarrollo humano y de emprendimiento que se genera en dichos ambientes en Colombia.