Científicos en el área de Agronomía, Veterinaria y afines

Franco Alirio Vallejo Cabrera

Publicado el:: 13-10-2007

Sonriente, tomando una taza de café y rodeado del verde de la naturaleza que circunda los predios del campus de la Universidad Nacional de Colombia Sede Palmira, el profesor Franco Alirio Vallejo Cabrera relata lo que ha sido su vida alrededor de uno de los alimentos básicos de la dieta de los seres humanos: las hortalizas.

Franco Alirio Vallejo Cabrera
Perfil elaborado en octubre de 2007

Crecer y convertirse en adolescente en medio de la colcha de retazos verdosos que conforman el suelo nariñense, observando y ayudando a cultivar el minifundio de su padre, al lado de sus cinco hermanos; fue, seguramente, el inicio de una vida que estaría marcada por el estudio de las hortalizas.

 Franco Alirio Vallejo, el primero entre sus hermanos en salir de su natal Pupiales, municipio del departamento del Nariño, al sur del territorio colombiano. Su sueño de estudiar en la mejor facultad de agronomía del país lo trasladó hasta Palmira, Valle del Cauca, municipio agrícola de Colombia que lo adoptó desde hace 39 años.

 “Hice mi carrera aquí en Palmira y me quedé porque esta ciudad me abrió las puertas; una vez egresé, el Centro Internacional de Agricultura Tropical me invitó a trabajar en el Programa de Fisiología de Yuca, trabajé durante un año con el Dr. James Cock y luego la Universidad Nacional me invitó a ser parte del cuerpo profesoral para desarrollar la cátedra horticultura; esa propuesta me marcó y determinó mi futuro laboral y profesional”, comenta.

Desde la salida de su casa, Franco Alirio Vallejo ha sido pionero de grandes logros; fue el primer profesor de tiempo completo en el área de fitomejoramiento de la Universidad Nacional de Colombia sede Palmira, gestó el primer grupo de investigación que se consolidaba en esta sede, creó junto con otros colegas las Maestrías en Fitomejoramiento, Sistemas de Semillas y Recursos Fitogenéticos y el único doctorado en Ciencias Agrarias que tiene hasta el momento el país. “Junto al profesor Edgar Iván Estrada comenzamos el grupo, aproximadamente 22 años; los dos siempre hemos sido personas que nos han gustado las hortalizas, somos muy ‘chicludos’ con ese tema. Comenzamos dirigiendo tesis a nivel de pregrado, involucrando estudiantes de agronomía, convenciéndolos de la importancia de las hortalizas”, dice.

{* title=Su amor por las hortalizas}
Su amor por las hortalizas
 “Me gustan las hortalizas, entre otras cosas, porque, a pesar de su gran importancia socioeconómica son los cultivos más desprotegidos a nivel nacional; cultivos de pequeños agricultores pero esenciales para la salud y la alimentación humana”, asegura.

Las hortalizas son fuente importante de vitaminas, minerales y antioxidantes, además, algunas son fuente de proteínas; estudios recientes indican que están asociadas con resultados importantes para detener el envejecimiento celular, por lo cual, en la medida en que el consumo de hortalizas se incremente hay un retraso en el envejecimiento celular y por lo tanto un retraso en el envejecimiento del organismo, explica el investigador Vallejo.

El bajo consumo de hortalizas en Colombia, 30 gramos diarios por persona frente a 500 gramos que se consumen en España y 300 gramos día, en Estados Unidos son uno de los desafíos que se le presentan al profesor Franco Alirio para seguir investigando en esta área, pero sobre todo para sean reconocidas como un elemento importante de una dieta saludable, que proporciona una buena calidad de vida y prolonga la longevidad.

“Colombia tiene unas oportunidades inmensas para la producción de hortalizas principalmente para satisfacer la demanda del país, que de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud es de 150 gramos persona por día, aquí tenemos una posibilidad de desarrollo para el mercado interno, si se eleva el consumo de hortalizas entre los colombianos tendríamos que triplicar la producción hortícola y si queremos exportar, mucho más” afirma Vallejo.

{* title=Investigación hortícola}
Investigación hortícola
Siete doctores, 35 magísteres, 120 ingenieros agrónomos son parte de los investigadores formados en el grupo de investigación, a los que se le suman 20 estudiantes de pregrado y posgrado, quienes se encuentran desarrollando sus trabajos de grado.

Gran parte de la semilla hortícola que se cultiva en el territorio colombiano es importada, por lo cual no se disponen de variedades con la resistencia genética necesaria para las enfermedades y plagas del trópico. “Nosotros, en este momento, estamos dando mucho énfasis a la resistencia genética sobre todo en insectos plagas que en algunas hortalizas son los factores más limitantes de producción”, manifiesta el profesor.

Logros y reconocimientos
Realizar toda una carrera profesoral en ascenso, que va desde ser instructor asistente hasta convertirse en profesor titular, decano de la Facultad de Ciencias Agropecuarias en cinco ocasiones, primer vicerrector de la sede Palmira y ser postulado para rector son algunas de las satisfacciones que le ha producido al profesor Vallejo su vinculación con la Universidad Nacional. “Aceptar la invitación de la universidad para vincularme a ella fue la mejor decisión en mi vida, aquí me desarrollé profesional y personalmente pues ingresé a trabajar como profesor, a la edad de 22 años”, sostiene.

El investigador Vallejo ha sido, entre otros miembro de la Comisión Nacional de Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior (Conaces), miembro del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología Agropecuaria de Colciencias, par académico del Consejo Nacional de Acreditación (CNA) y evaluador de proyectos de organizaciones como Ministerio de Agricultura, Corpoica, Banco de la República y diversas universidades.

Fue merecedor del Premio Nacional de Ciencias, que otorga la Fundación Alejandro Ángel Escobar y reconocido como Profesor Emérito y Maestro Universitario de la Universidad Nacional de Colombia, galardonado con el Premio a la Excelencia Académica y la Orden Gerardo Molina, máxima distinción, de este centro de educación superior.

{* title=La academia, su mayor gusto}
La academia, su mayor gusto
Ingeniero agrónomo, magíster Scientiae en Genética y Fitomejoramiento, doctor (Ph.D.) en Genética y Mejoramiento de plantas, 34 años de dedicación a la docencia y la investigación y autor y coautor de más de 100 publicaciones científicas demuestran el gusto y el interés que despierta todo lo relacionado con la academia en el profesor Vallejo.

Sin embargo, este interés no le ha restado energías para desarrollar otras actividades alternas, de forma individual o en compañía de su esposa y sus dos hijos varones, que lo rodean en el seno de su hogar ejerciendo una de las profesiones de mayor responsabilidad para un ser humano, la medicina. Su esposa, Lucy García Rodríguez, médica Dermatóloga y sus hijos, Franco Javier el mayor, médico, especialista en Medicina Interna y, actualmente, estudiante de Cardiología y Hemodinamia, el menor Franco Alejandro, estudiante de noveno semestre de medicina le recuerden día a día lo que representa el cuidado de la vida.

“Tengo pocos hobbies pero los vivo intensamente, me gusta mucho escuchar música y leer, nunca me duermo sin haber leído algo, es una costumbre. Mis lecturas favoritas son sobre biología, biodiversidad, genética, literatura científica y biografías”, confiesa.
Para Franco Alirio Vallejo hacer deporte es una de sus grandes aficiones. Trotar tres o cuatro veces a la semana, montar en bicicleta o jugar fútbol son sus prácticas deportivas favoritas. Hincha del Deportivo Cali, el equipo verde de la capital vallecaucana, el profesor Franco Alirio contagió a sus dos hijos del gusto por el fútbol y por el equipo. Ellos de 28 y 20 años, respectivamente, son para el profesor Vallejo su mayor estímulo, “son muy buenos hijos, juiciosos, excelentes estudiantes, y aún solteros”, manifiesta.

Sentirse afortunado, estar agradecido con la vida y con las oportunidades que le ha brindado la Universidad Nacional de Colombia, entre las que se cuentan su formación académica y la posibilidad de liderar procesos administrativos al interior de la institución, que dieron origen a los nuevos programas de pregrado y a la mayoría de los programas de posgrado de la Sede Palmira, la consecución del Centro Experimental de la Universidad (CEUNP) y de los recursos provenientes de la Estampilla pro – universidad para apoyar la investigación, así como el estatus de Sede con Vicerrectoría, son, sin duda, para el docente investigador Franco Alirio Vallejo, parte de sus más grandes satisfacciones.