Científicos en el área de Ciencias de la Educación

Fabio de Jesús Jurado Valencia

Publicado el:: 21-08-2008

Con voz pausada y actitud serena, el profesor Fabio de Jesús Jurado Valencia cuenta, cómo ha convertido la docencia y los estudios literarios, en su proyecto de vida.

Fabio de Jesús Jurado Valencia
Perfil elaborado en agosto de 2008

Nacido en la ciudad señora, como se conoce al municipio de Buga, pero criado desde los tres años de edad en Florida, al suroriente del Valle del Cauca, el profesor Jurado inició su carrera docente en la década de los años 70; caracterizada y recordada por él, como una década de un intenso movimiento intelectual y cultural en Cali, ciudad que marcó lo que sería su futuro como profesional de la educación y en donde cursó su Licenciatura en Literatura, en la Universidad Santiago de Cali.

Para los años 70, según el profesor Fabio Jurado, era muy extraño que un estudiante universitario no estuviese relacionado con organizaciones políticas; existía una convergencia entre la experiencia académica e intelectual y la experiencia política; había preocupación sobre cómo proyectar y darle sentido, en la vida social, a lo que se aprendía en la universidad: “Cali fue por entonces un referente político y cultural”, relata.

Es así como recuerda a intelectuales como “Estanislao Zuleta, quien introdujera el sicoanálisis en Cali, Enrique Buenaventura, quien en el campo del teatro hizo rupturas en Colombia y en América latina, igualmente intelectuales y escritores como Fernando Cruz Kronfly, quien desde el ámbito de la semiología y la epistemología nos ayudaba a comprender los desarrollos de las disciplinas humanísticas y su lugar en los contextos socioculturales”. También nombra a Eduardo Serrano, Anthony Sampsosn y Edgard Vásquez, de quienes afirma contribuyeron a la configuración de un proyecto intelectual, que a través del tiempo se ha ido materializando en una generación, hoy dispersa en Colombia y en otros países.

México, gratitud y crecimiento intelectual


“Tras presentarse un periodo de fisuras en el ámbito político y luego de haber vivido con mucha intensidad el movimiento político de los años 70, pensé en irme de Colombia, porque aquella ideología social en la que muchos habíamos creído, y que personalmente, había considerado una posibilidad de crecimiento intelectual y político, se estaba debilitando en el país”, era 1980, siendo presidente Julio César Turbay Ayala, asegura.

Con recursos propios, fruto de sus ahorros como profesor de secundaria, el profesor Jurado emprende su viaje a México e inicia en la Universidad Nacional Autónoma de México, UNAM, la Maestría en Letras Iberoamericanas, siendo becario desde el año 1983 hasta 1985 del Instituto de Investigaciones Filológicas de esa institución. Estudios que luego complementó con el Doctorado en Literatura de esa misma universidad.

Los estudios previos realizados por el profesor Fabio Jurado con sus estudiantes de bachillerato, sobre la obra literaria de Juan Rulfo fueron determinantes para el desarrollo investigativo que adelantó en México. “De Juan Rulfo me interesaba el espíritu crítico que generaba su obra, especialmente, en los jóvenes; traté de vincular la semiótica literaria, aprendida en Cali, con un autor específico cuya obra también constituía una ruptura en la tradición literaria latinoamericana”, de allí su tesis de maestría: “La narrativa de Juan Rulfo: polifonía e intertextualidad”.

En la misma línea de conjugar la literatura con la educación, Jurado realiza su tesis de doctorado, cuatro años después, titulada “Recepción literaria y producción de texto crítico”, en la que analiza la recepción de ciertos autores literarios en las aulas de bachillerato haciéndolo merecedor de una mención honorífica en la UNAM. “Autores como Juan José Arreola fueron un referente para mostrar cómo en las aulas de bachillerato se pueden formar lectores críticos, siempre y cuando los maestros de lengua y literatura asuman su labor como críticos y analistas de los textos. Esta perspectiva de investigación la he sostenido hasta hoy”.

Pero no solo crecimiento intelectual significó México para el investigador Fabio Jurado. Fue en este país donde conoció a su compañera sentimental, Patricia Gonzalez, quien adelantaba una maestría en medicina social para esa época y en donde nació su primer hijo, en el año del terremoto más desastroso en ese país: 1985.

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Docencia, investigación y semiótica
Los horizontes de trabajo del profesor Jurado, según lo expresa, se han centrado en la triada docencia, investigación en educación y semiótica literaria. En su retorno al país en el año 1986, es Bogotá la ciudad que lo acoge y en la que decide radicarse para continuar con sus investigaciones.

“Nunca me imagine vivir en Bogotá; cuando conocí la ciudad en una salida académica en el bachillerato me impactó mucho la suciedad y el clima, me hice a una imagen bastante fuerte que combinaba lo positivo con lo deplorable; era una Bogotá entre gris y oscura, donde todos los días llovía, hacía demasiado frío y tenía problemas de abandono social y de inseguridad, lo que contrastaba con Cali, una ciudad calurosa, con movimientos musicales y culturales y espacios atrayentes y vivificadores. Cali era una ciudad blanca y rosada; Bogotá era oscura”.

La Universidad Externado y la Pontificia Universidad Javeriana son las primeras instituciones en las que el profesor Jurado retoma sus actividades como docente. Tras ganar un concurso, se vincula a la Universidad Nacional de Colombia en el año 1988, institución académica en la cual se desempeña como profesor del departamento de Literatura, de manera permanente, y como Director del Instituto de Investigación en Educación desde el año 2006 hasta el momento.

Investigación en educación
En el año 1988 realiza su primera investigación en educación con un proyecto financiado por el Ministerio de Educación Nacional, alrededor de las “Estrategias pedagógicas para niños con diferentes ritmos de aprendizaje”, con la intenciónn de interrogar sobre la pertinencia de lo que se llamaba dificultades de aprendizaje en los niños de primaria. “Existía la preocupación de cómo analizar en profundidad los altos índices de deserción escolar y de repetición del año escolar, sobre todo en el primer grado. Las estadísticas decían que el 54% de los niños de primaria tenían problemas de aprendizaje, pero dudábamos de esa cifra y comenzamos a conjeturar que seguramente habían unas causas sociales y pedagógicas que había que reconocer, identificar y explorar”. Este proyecto fue desarrollado con la profesora de matemática, Gloria García, y el semiótico Fabio Gallego.

Junto con la profesora Gloria García de la Universidad Pedagógica Nacional afrontaron el reto de demostrar que el problema no estaba en los niños sino en el sistema educativo, particularmente, en las pedagogías. Se inició entonces, un proyecto que buscaba el desmonte de las aulas remediales, que eran lugares donde se llevaban a los niños repitentes para aplicarles modelos educativos con equipos interdisciplinarios constituidos por médicos, fonoaudiologos, psicólogos, entre otros. Los métodos que se aplicaban resultaban absurdos para los investigadores Jurado y García porque se consideraba a los niños como casos de laboratorio que requerían de un tratamiento especial, contrario a lo que los niños demostraban cuando se interactuaba con ellos: “eran niños muy listos, hábiles para vender cosas, muy conversadores”, narra el profesor Fabio Jurado.

Al mismo tiempo comenta que “cuando los niños interactúan oralmente de una manera natural y fluida es una señal que permite identificar cómo el niño ya está preparado para aprender a leer y a escribir, y se espera que el modelo pedagógico, lo respalde, lo promueva y no frene el proceso que ha logrado construir por fuera de la escuela y que continuará estando dentro de ella cuando interactúa con otros niños”.

Desde aquella primera investigación el profesor Fabio Jurado opina que en lugar de excluir a los niños, por supuestos problemas de aprendizaje, hay que incluirlos, considerando que es natural reconocer las diferencias en los ritmos para aprender y que es inevitable la influencia de los factores socioculturales.

Su segunda investigación en educación, también en cooperación con maestros de varias regiones del país, estuvo orientada desde el Programa Red, de la Universidad Nacional. Señala el profesor Jurado que “es una investigación de carácter cooperativo y constituye el mejor referente sobre lo que debe ser el encuentro entre la universidad y la escuela, porque los profesores universitarios integran a grupos de maestros en sus propios proyectos propiciando a la vez la generación de proyectos de aula por parte de los maestros; es la investigación cooperativa como pardigma para transformar las prácticas pedagógicas”.

Esta experiencia se enlazó posteriomente, hacia el año 1998, con el proyecto de evaluación de competencias básicas de Bogotá; considerada por el profesor Jurado como decisiva en sus propuestas porque propició grandes debates en torno al currículo y las pedagogías, reconociendo que los maestros también pueden investigar.

En su trayectoria como investigador, Fabio Jurado resalta su participación, durante los últimos cuatro años, en el proyecto SERCE-LLECE-UNESCO sobre la evaluación en lectura y escritura en 17 países de América latina y el Caribe.

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Logros académicos
Constituir una unidad académica al interior de la Universidad Nacional que respaldara las iniciativas en el campo de la educación como lo es el Instituto de Investigación en Educación, ha sido uno de los logros del docente Jurado Valencia, junto con otros profesores de la universidad.

Así mismo, la aprobación de la Maestría en Educación en el 2006: “esta maestría está estructurada por líneas de investigación relacionadas con las áreas fundamentales del currículo en educación básica: Lenguajes y Literaturas, Ciencias Sociales y Comunicación y Educación. La maestría se propone, a medida que se consolide, ser un ciclo de posgrado para quienes eligen la profesión docente desde las distintas carreras de la universidad”, explica.

Más de 66 publicaciones entre libros y artículos en revistas indexadas hacen parte de la producción escrita del profesor Fabio Jurado. Docente visitante de distintas universidades de Colombia y de países como Ecuador, Guatemala, Chile y México; es asesor educativo y ha sido ponente en más de treinta eventos académicos nacionales e internacionales.

Es miembro de Asociación Colombiana de Semiótica, de la Red Colombiana para la Transformación de la Formación Docente en Lenguaje, de ASOLECTURA y del Grupo de Trabajo en Lectura y Escritura en el proyecto SERCE-LLECE-UNESCO. Actualmente es el coordinador del Grupo de Investigación en Evaluación, clasificado en A por Colciencias.

Vida y literatura
Construir un Plan Colombia para la Educación es una de las propuestas del docente Fabio Jurado, manifestando que “es necesario preparar a los jóvenes desde una educación media que sea real y no una pantomima; es decir, una educación media que eduque para continuar aprendiendo y para la vida laboral; un bachillerato que ofrezca énfasis en informática, artes, oficios, ciencias y que sea parte de un proyecto educativo coherente, riguroso, sostenido a varias décadas, que no dependa de cada gobierno”.

El entusiasmo que refleja con la investigación por la educación en el país lo comparte con su preocupación constante por la lectura y por la creación escrita de documentos académicos y literarios; gran parte de estos últimos permaneciendo inéditos.

Padre de dos hijos, David Antonio de 22 años y Santiago de 16 años, el profesor Jurado comparte sus espacios cotidianos con la salsa y el tango, dos géneros musicales que se quedaron con él desde su juventud en los años 70 en Cali.

Ir a cine, ver fútbol y especialmente conversar con las personas de los pueblos a donde viaja conociendo el entorno social y político de las regiones, son otras de las actividades que disfruta sin dejar de añorar los momentos de contacto que tenía en su adolescencia con la naturaleza del Valle del Cauca, departamento en donde viven seis de sus siete hermanos.