Científicos en el área de Ciencias de la Salud

Samuel Roldán Restrepo

Publicado el:: 02-10-2008

El odontólogo Samuel Roldán Restrepo, docente de la Universidad CES, de Medellín, e integrante del Grupo de Investigación en Bioingeniería, define la investigación como un estilo de vida que asumió con gran pasión desde hace casi dos décadas.

Samuel Roldán Restrepo
Perfil elaborado en septiembre de 2008

La primera impresión que refleja el odontólogo Samuel Ignacio Roldán Restrepo es la de ser una persona ordenada, amable y de buenos modales. Su forma elegante al vestir se aleja un poco del prototipo del común de los investigadores. Él es uno de los líderes del Grupo de Investigación en Bioingeniería, conformado por profesores de la Universidad CES y de la Universidad Eafit.

El doctor Samuel Roldán hizo sus primeros pinitos en investigación en 1985, cuando era estudiante de pregrado en la Universidad CES. A partir de su propia iniciativa empezó a investigar, además de cumplir con ese requisito necesario para graduarse como odontólogo. “En ese momento no había un ambiente propicio para investigar en la universidad, y en Medellín era una actividad inusual”. Luego, vinculado como docente de la institución, empezó a promover la investigación entre sus estudiantes de pregrado.

“En esa época se empezó a implementar el área de investigación en la Universidad CES, de ahí que en la Facultad de Odontología realizamos el primer encuentro de investigación odontológica”, rememora el profesor.

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Inmersión en la investigación
En un principio su idea fue desarrollar un proyecto de investigación y con el tiempo vio la necesidad de constituir formalmente un grupo de investigación debido a las interacciones entre los profesionales de las Universidades CES y EAFIT –ambas privadas– y de otras instituciones nacionales e internacionales.

Al definir la investigación como un estilo de vida, considera el profesor que investigar es abordar el conocimiento en cualquier área de manera organizada, de acuerdo con el método científico –pero no solo desde el punto de vista académico– “El método científico es una forma de hacer investigación”, afirma.

El profesor Roldán ganó un premio de investigación y obtuvo la financiación del proyecto, incluido un viaje a Holanda al Congreso de la Federación Dental Internacional. Con esa financiación instaló el laboratorio de Fisiología del CES con buenos equipos y empezó una nueva etapa investigativa con más elementos.

 Tras estos logros, en 1994, hizo su Especialización en Ortodoncia en la Pontifica Universidad Javeriana, en la que realizó proyectos de investigación en la misma área, como por ejemplo su proyecto de grado Cambios Electromiográficos de los temporales anteriores y maseteros con contactos dentales Inestables y la influencia de los receptores periodontales.



Al terminar sus estudios ejecutó un proyecto denominado Evaluación por medio de elementos finitos de los esfuerzos generados en la mandíbula y la articulación temporo-mandibular (ATM) ante una interferencia oclusal unilateral relacionado con el campo de la ingeniería.

Samuel Roldán desarrolló proyectos de investigación en el área odontológica y a partir de 1997 aborda la bioingeniería, relacionada con la fisiología y la valoración de las funciones por medio de herramientas de la ingeniería, “o sea la electromiografía (herramienta de hace 50 años), que consiste en el registro de potenciales eléctricos en eventos físicos”.

 El primer proyecto consistió en la Determinación de la actividad eléctrica de los músculos masticatorios en diferentes condiciones de mordida (con diferentes patrones biomecánicos). Se trataba de crear unos patrones desde el punto de vista metodológico, de manera ordenada, y registrar los eventos eléctricos que se daban en distintas situaciones. “Por ejemplo, cuando una persona muerde de manera simétrica o asimétrica (en el centro o a un lado) debíamos definir qué pasa con la musculatura facial y con las cargas generadas y qué le pasa a la cara del paciente con el paso del tiempo si mastica solo por un lado”, describe el odontólogo; y continúa su explicación: “Esos patrones determinan cómo se generan malformaciones físicas en la cara; la corrección de éstos permite que una malformación se prevenga o se corrija sin necesidad de tratamientos extensivos sino con protocolos de fisioterapia o con ejercicios caseros, o también corregir estos patrones a partir de recomendaciones y tratamientos sencillos”.

 El Grupo de Investigación en Bioingeniería está conformado por profesionales del área de la salud y de las ingenierías. El énfasis del grupo es el área craneofacial, por eso cuentan con el conocimiento de ortodoncistas, rehabilitadores, desarrolladores de software, ingenieros mecánicos, ingenieros civiles, de diseño de producto, estudiantes de ingeniería biomédica, nutricionistas, antropólogos y epidemiólogos, lo que lo caracteriza como un grupo realmente interdisciplinario.

Entre los proyectos más destacados en la historia investigativa del Grupo, el profesor Samuel Roldán destaca varios como: el de Eficiencia masticatoria en niños de 6 a 17 años, realizado entre las universidades CES, EAFIT, de Antioquia –colombianas– y la Universidad de Baylor, de Texas (EE.UU.). El Doctor Roldán comenta que “el proyecto concluyó con la recolección de datos donde se relacionan los patrones de masticación con la fuerza de mordida, el desarrollo craneofacial, el desarrollo general del individuo, entre otras variables”. Con este proyecto los integrantes del Grupo esperan responder a varias inquietudes para establecer la relación entre los patrones de masticación y el desarrollo de la cara de los niños.

 Otro proyecto destacable, y que fue el punto de partida para la creación del grupo de investigación, fue el de Valoración de esfuerzos y deformaciones en la cara y los maxilares ante diferentes situaciones de tratamiento clínico. El Doctor Roldán y el Grupo trabajan en otros proyectos del área de rehabilitación oral en el tema de implantes y de tratamientos con pernos y con elementos de restauración de dientes; además adelantan proyectos de desarrollo de software como herramienta de educación.

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Bioingeniería: salud e ingenio

“De esta experiencia investigativa surgió una línea importante para el grupo: la teleradiología; una respuesta a la necesidad de transmitir imágenes desde los centros radiológicos de la ciudad, manipularlas y llevarlas a software de ingeniería. Este proceso sirve para diagnósticos, reconstrucción y tratamientos; ¡es una línea que tiene miles de aplicaciones!”, asegura el investigador. La teleradiología posibilita que a los pacientes se les hagan diagnósticos desde otro sitio a partir de imágenes o fotografías, lo cual evita traslados y gastos innecesarios para el paciente.

La línea de la teleradiología es uno de los hijos interesantes –no buscados– del Grupo, con un potencial enorme por que tiene que ver con la identificación de caras y necropsias. “Hemos trabajado en el diseño de cascos de la Fuerza Aérea Colombiana para determinar el biotipo craneofacial de nuestros pilotos, con el fin de optimizar algunos elementos de dichas piezas”. El Grupo también ha participado en diseños de rodilla, “porque si diseñamos elementos para la cara, para el resto del cuerpo es menos complejo”.

 Samuel Ignacio Roldán Restrepo considera que la medicina y la ingeniería son una combinación fundamental para el desarrollo de la investigación y el conocimiento. “El área de la salud tiene muchos problemas que solucionar y la ingeniería tiene una cantidad de herramientas para aportar; por eso el trabajo interdisciplinario es un requisito necesario, pues individualmente dichos problemas no se podrían resolver. Un ingeniero no tiene la posibilidad de identificar un problema de salud y un médico no tiene las herramientas para resolverlo técnicamente, de ahí que estas dos disciplinas deben trabajar juntas”, dice el doctor.

Después de estar inmerso en la investigación el profesor está convencido de que “en Colombia uno debe ver la investigación con optimismo porque estar en el área de la innovación y la frontera del conocimiento hace que la naturaleza sea la dificultad. No hay nada hecho, nada listo, nada creado, y hay que organizarse para resolver el problema”, expone el científico.

Los obstáculos del investigador
 Como muchos de los investigadores colombianos, el doctor Samuel Roldán coincide en que en el país uno de los inconvenientes de la investigación es el tema administrativo, debido a que los grupos deben lidiar con el aspecto económico, con directivas que no están convencidas de la investigación, con los cambios administrativos en la instituciones o a veces con las personas convencidas de la investigación.

El profesor también coincide con muchos de sus colegas en que para algunos directivos y personas con poder de decisión no está claro que la investigación tiene un potencial alto para el desarrollo de las sociedades “Esa es una de las amenazas o dificultades en investigación”, declara con desazón.

Comenta el odontólogo que “investigar es cuestión de obtener una masa crítica. Culturalmente el investigador es visto como una cosa rara, porque generalmente solicita recursos para algo que normalmente no produce dinero en el término inmediato. ¡Eso es un problema para el desarrollo de la investigación! En el largo plazo, las sociedades que invierten en ciencia y tecnología definitivamente son las que progresan ¡eso está claramente demostrado!”.

 El profesor Roldán recalca que las personas con formación de doctorado y maestría en Colombia es muy poca, “en ese sentido hay que insistir en conectar la universidad con la empresa, porque las empresas miran con desconfianza a las universidades y a los investigadores. Los investigadores a veces no visualizan bien ese problema”.

A pesar de los diferentes inconvenientes que a diario debe afrontar el profesor en el grupo y en cada proyecto, cree que tanto en CES como en EAFIT cada vez más los investigadores son bien vistos, respaldados y apoyados. “Es que el investigador, por su carácter, es una persona más apasionada por lo que hace; y para sacar adelante un proyecto hay que ser terco y persistente”.

La relación del Grupo de investigación en Bioingeniería con Colciencias ha sido muy buena, por eso no se define como un crítico negativo de dicha corporación. “La masa crítica es a nivel gubernamental, institucional y gremial, de ahí que la sociedad debe evolucionar en sentido de la investigación.

La investigación es para la comunidad
 Samuel Roldán afirma que la socialización del conocimiento no solo debe hacerse entre los pares sino también entre la comunidad. Cuando se refiere al tema, el profesor deja brotar en su personalidad cierta pasión y argumenta que “La investigación es para resolver los problemas de la comunidad y no para alimentar el ego del investigador; ¡los propósitos de una investigación no deben ser personales! La investigación debe ser lo más altruista que hay en una sociedad. Creo que los resultados se deben divulgar en revistas especializadas pero también en medios más populares o de acceso más general. Hoy en día las tecnologías de la comunicación ayudan mucho en ese aspecto; por eso ahora la gente aprende en Internet sobre la enfermedad que le aqueja y cómo tratarla”.

 Gracias a sus proyectos y su labor académica e investigativa el profesor Samuel Roldán ha obtenido varios premios en el área odontológica, entre ellos se cuentan: Primer puesto a la investigación Colgate Palmolive, en 1989; Mención de honor 10º Encuentro Nacional de Investigación Odontológica y 1º Latinoamericano, ACFO, en 1999; Primer puesto Premio anual de Investigación Universidad EAFIT, Universidad EAFIT, en 2003 y 2005; Premio a la mejor investigación categoría: Desarrollo científico y tecnológico. XIV Encuentro Nacional y III Latinoamericano de Investigación Odontológica, Asociación Colombiana de Facultades de Odontología, 2003; y Premio a la mejor investigación en la modalidad de innovación tecnológica, XVI Encuentro Nacional y IV Latinoamericano de Investigación Odontológica, Asociación Colombiana de Facultades de Odontología (ACFO), en 2005, entre otros.



Justifica el profesor los reconocimientos recibidos argumentando que son importantes porque son parte del alimento que necesitan las personas emocionalmente. “El reconocimiento es importante en el actuar del ser humano. Esos reconocimientos los valoro, los agradezco y me parece que son parte del cuidado en la interacción humana. Las gracias son importantes ya que si algo está bien hecho decirlo es importante.

El odontólogo Samuel Ignacio Roldán Restrepo se define como un investigador en las esferas que desempeña en su vida cotidiana como odontólogo, padre y profesor, “porque la investigación es un estilo de vida y todo lo hago con esa visión”, expresa convencido. Su personalidad es la de un hombre terco y persistente, característica que resalta en las personas que no abandonan una idea o un sueño. Aclara que ese tipo de actitud se le puede volver compleja en el ámbito familiar por querer sacar adelante ideas menos convencionales y más difíciles.

 Explica el docente que “esa actitud genera conflictos porque uno a veces sacrifica los espacios personales y familiares, y hasta algunos laborales, para resolver cosas de investigación”. Sin embargo, esa pasión investigadora es apoyada por su esposa, por sus dos hijas y por toda su familia. Dice el profesor que en el ámbito laboral, con sus colegas en la universidad y con sus pacientes en el consultorio trabaja en pro de la investigación. “Todos participan en mis proyectos y me apoyan en diferentes circunstancias”.

Incluso cuando pasa su tiempo libre con la familia en el campo, piensa en investigación, aunque también le dedica un espacio a pasatiempos como leer textos de historia, salir a fincas, introducirse en la cultura del café y coleccionar peces.

 Este docente, médico e investigador sabe con certeza que le falta mucho terreno por abonar en el campo de la investigación, por eso a los investigadores les recomienda creer en las ideas que tienen y persistir en ellas. “la perseverancia vence lo que la dicha no alcanza”, expresa; y advierte que “la investigación no es una actividad rara, pero hay que ser organizado para todo, sin orden es muy difícil hacer las cosas”.

 A sus estudiantes les dice que cada persona tiene habilidades y deseos y define qué quiere hacer en la vida, a la vez les inculca su forma de abordar la vida, con actitud investigadora; “eso involucra una serie de elementos importantes que hacen que la crítica constructiva siempre esté presente”.

Asegura el profesor Roldán que los elementos de la investigación siempre están presentes en la vida académica y cotidiana, es decir “hacerse una pregunta y a través de un método resolverla. Los estudiantes y toda persona debe tener esa actitud frente al abordaje del conocimiento, además de mantener los hábitos de lectura”.

 En lo personal y profesional el profesor Samuel Roldán acepta que le falta tiempo y mantenerse enfocado en el trabajo que realiza. “Esto significa no perder el norte para producir resultados en el plazo que uno requiere para hacer un aporte significativo a la sociedad”.

 Finalmente este odontólogo opina que “así en nuestro medio sea señalado como algo imposible, la capacidad de desarrollar una vida alrededor de la investigación ¡hoy es posible!”.