Científicos colombianos en el área de Ciencias Sociales y Humanas

Gonzalo Correal Urrego

Publicado el:: 14-12-2007

Bajo la calidez de su hogar y con la tranquilidad que lo caracteriza, Gonzalo Correal Urrego se muestra como un hombre elegante pero sencillo. Cuenta, en tono pausado, como ha trascurrido su vida en medio de los problemas que aquejan a la investigación arqueológica en Colombia y su experiencia como docente universitario.

Gonzalo Correal Urrego
Perfil elaborado en diciembre de 2007

Un gran desempeño en áreas como anatomía, botánica y zoología durante sus estudios de básica media marcaron para Gonzalo Correal una clara orientación por las ciencias naturales, con lo cual fue fomentando su vocación por el estudio de la prehistoria, tema que día a día despertaba su curiosidad y entusiasmo por los misteriosos secretos que se esconden en los extensos territorios colombianos. “Desde muy niño hacia recorridos en la finca de la abuela, allí habían grandes rocas en donde era frecuente el hallazgo de vestigios arqueológicos”, expresa.

Al graduarse de bachiller en el colegio San Bartolomé de la Merced, decidió iniciar sus estudios en Antropología en el Instituto Colombiano de Antropología, simultáneamente realizó la carrera de derecho en la Universidad Libre de Colombia, esfuerzos que combinaba con su trabajo de viverista en la Gobernación de Cundinamarca con el propósito de mantenerse y solventar sus estudios. “Allí me tocaba visitar los viveros y hacer pagos, entre otros oficios”, dice entre risas el doctor Correal.

Cuando rozaba los 26 años, y después de haber terminado sus estudios de educación superior, el profesor Gonzalo Correal se enlistó en las filas del Ejército Nacional de Colombia, en la VI brigada de Ibagué y en el Batallón de Tenerife en el Huila, en donde estuvo aproximadamente seis meses prestando su servicio a la patria.

{* title=Pasión por la investigación}
Pasión por la investigación
Durante tres años se desempeñó como director del Instituto Colombiano de Antropología, lugar que además de su formación profesional le permitió crecer como investigador.

Desde el año de 1967, en el que inició su gran proyecto Medio ambiente pleistocénico y biocenico y hombre prehistórico de Colombia, una labor conjunta del Instituto Colombiano de Antropología, la Universidad de los Andes, la Universidad de Indiana y la Universidad de Amsterdam, Gonzalo Correal ha contribuido con sus investigaciones a la reconstrucción del patrimonio histórico del país.

´”Con la investigación se afianza por un largo período la prehistoria de Colombia, se añaden varios capítulos que fortalecen el conocimiento de nuestro patrimonio arqueológico nacional, también se fortalece el conocimiento de nuestro pasado prehistórico y de culturas pretéritas”´, explica el investigador, con una amplia pasión por su oficio.

Entre algunas de sus más importantes investigaciones están los hallazgos de Tibitó – Cundinamarca, en donde se encontraron restos de animales pretéritos ya extinguidos, como el caballo americano, junto con restos de mastodonte, venado y zorro.

En este trabajo de exploración descubrió artefactos de cacería paleolítica hechos de piedras finas y huesos. Asimismo, encontró grandes cantidades de carbón, lo cual le indicó que se practicaban rituales para propiciar las actividades de cacería.

Su exploración fue mucho más allá y llegó a Agua Suque - Soacha, en donde se develó un cambio cultural muy significativo, pues encontró una generación que pasó de cazadores a grupos sedentarios más estables. Con este trabajo se registró por primera vez para Colombia un vestigio de habitaciones en forma de colmena y las primeras evidencias de vida sedentaria.

“Allí encontramos artefactos de cacería como perforadores, desangradores, punzones, cuchillos de hueso. También se hallaron restos de semillas de ahuyama, cubios y calabaza entre otros, lo que nos mostró el inicio de su agricultura”, explica Gonzalo Correal.

Prácticas artesanales, ritos de entierro (en disposición circular) y características culturales se han podido recuperar en dichas investigaciones que tras años de excavaciones y análisis dejan entre muchos de sus resultados muestras de dichos hallazgos en el Instituto de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional.

Investigaciones en el Valle del Cauca, en la Guajira, en el Huila, en la sabana de Bogotá, entre muchos otros lugares han llenado de alegría y satisfacción a Gonzalo Correal. “Cada sitio muestra componentes nuevos, es descubrir nuevas evidencias de la fauna, la flora y el medio ambiente colombiano, también de diferentes culturas. Cada hallazgo lo llena a uno de regocijo cuando se trata de descubrir nuevos horizontes y contribuir a la reconstrucción de la prehistoria nacional”, dice con regocijo, porque si algo tiene claro el profesor Correal es su amor por los descubrimientos.

{* title=Trasmitiendo saberes}
Transmitiendo saberes
Gonzalo Correal, hoy profesor emérito y honorario de la Universidad Nacional de Colombia, comenzó su carrera de docente en la Universidad de Antioquia. “Allá estuve todo un semestre. En mi primera clase estaba muerto del susto, ¡se me cayó la tiza!, además llegué con unas fichas a la clase y una paisa me dijo: ¡Ave maría pues, usted viene a leernos fichas, porque no prepara más bien la clase!, desde ese día yo me aprendía las clases de memoria y fue así como empecé a soltar la lengua”, comentó.

Desde 1968 se desempeñó como docente de tiempo completo en la Universidad Nacional de Colombia. Años en los que dictó las cátedras de arqueología, antropología forense y antropología física y biológica. “Yo preparaba muy bien mis clases, cuando era evolución llegaba con tarros, micos y audiovisuales, también los llevaba a trabajo de campo y así trataba de hacer las clases muy amenas”, cuenta. De su labor como docente su mayor satisfacción es ver como han ido creciendo muchos de sus estudiantes, quienes hoy día ocupan puestos destacados en investigación.

Ahora, uno de los mayores compromisos del arqueólogo es mantenerse actualizado sobre los avances investigativos de la arqueología, “las investigaciones van a la velocidad del sonido, cada día se complejizan más”, comenta con un poco de nostalgia, pues reitera que en Colombia para realizar investigaciones avanzadas el apoyo todavía no esta dado en su totalidad.

Para Gonzalo Correal, uno de los mayores obstáculos que enfrentan la antropología y la arqueología en el país es la falta de conciencia frente al valor y la utilidad de estas dos áreas. “A veces se miran como exóticas, pero hay que pensar no solo en su importancia como estudio sino en que hoy pueden coadyuvar a diferentes programas de desarrollo de higiene, salubridad, bienestar social y educacional”, agrega.

Entre los ratos libres
Este hombre además de su pasión por la investigación y la docencia, es fanático de la equitación, “A mis cuatro años ya tenía mi primer caballo, se llamaba Palomo, por su color blanco”. También, es hincha del Premio Nobel de Literatura, Gabriel García Márquez, su novela favorita es “Cien años de soledad”, la cual ha leído al menos tres veces. Escucha música clásica y le gusta la pintura.

En toda su carrera el apoyo de su familia ha sido fundamental, pues cada investigación implicaba desplazamientos constantes y muchas horas de trabajo continuo, razón por la que la comprensión, la paciencia y el apoyo de sus seres queridos se convirtió en un impulso para la consolidación de todos sus esfuerzos.

Gonzalo Correal, es hoy reconocido como uno de los pioneros de los hallazgos Arqueológicos más importantes en Colombia y este año su trabajo fue premiado con el galardón a vida y obra del Premio Nacional al Mérito Científico, otorgado por la Asociación Colombiana para el Avance de la Ciencia (ACAC).