Luís Benigno Gutiérrez Zea

Publicado el:: 20-01-2009

El Doctor Luís Benigno Gutiérrez Zea es un investigador de la Universidad Pontificia Bolivariana que invierte su tiempo en generar conocimiento en el tema de la automatización. Su pasión por desarrollar nuevos prototipos de vehículos no tripulados y por dedicarse a la ciencia hace que se autodefina como una persona solitaria.

Luís Benigno Gutiérrez Zea
Perfil elaborado en Diciembre de 2008

Las ciencias exactas y naturales y los trabajos de ingeniería que su hermano mayor llevaba a casa fueron las motivaciones que tuvo Luís Benigno Gutiérrez Zea para definirse por la Ingeniería Electrónica. “Esa atracción por las ciencias fue una herencia de mi padre que era docente en la Universidad Nacional –sede Medellín–”.

Es profesor de la Universidad Pontificia Bolivariana, (UPB) de Medellín, y actualmente se desempeña como coordinador del grupo de investigación en Automática y Diseño (A+D) de la Escuela de Ingeniería, grupo que se ha dedicado al diseño de prototipos de vehículos no tripulados. En su oficina tiene algunos modelos aéreos en miniatura que se asimilan a juguetes infantiles y que dejan ver la pasión que tiene por los vehículos aéreos no tripulados.

El profesor Luís Benigno después de terminar sus estudios de pregrado y ya como docente de la UPB se fijo la meta de realizar estudios en el extranjero con el apoyo de una beca; así se fue a estudiar a Estados Unidos una maestría en Ingeniería en la University of Texas at Arlington (UTA) y allí tuvo sus primeros contactos con la investigación.



“Como en Colombia no tenía quien me orientara en investigación en ingeniería electrónica, conseguí una beca y estudié una maestría. Mi motivación era aprender más y profundizar en los temas que me interesaban, específicamente en control, automatización y robótica. En Estados Unidos, en 1996, trabajé en el Automation Robotics Research Institute –ARRI– donde aprendí mucho y en ese ambiente fue donde realmente supe cómo se hacía investigación”, narra el profesor.

Cuando terminó su maestría, empezó a investigar en el tema de robótica y se enfocó en manipuladores, es decir, brazos mecánicos movidos de forma automática para hacer ciertas tareas. “Esos brazos son utilizados en la industria automotriz para el ensamble de vehículos”, explica el investigador.

Define la robótica como el desarrollo de sistemas mecánicos que tienen algún grado de automatismo o autonomía y en ciertos casos hasta de inteligencia. “Son máquinas capaces de desarrollar labores de manera automática sin la intervención de un operador. Esa área me llamó la atención y tuve la oportunidad de trabajar por primera vez con un vehículo subacuático no tripulado –o submarino–, era un pequeño robot que se movía debajo del agua ¡Esa fue la semilla de mi trabajo con vehículos no tripulados!”, cuenta el ingeniero.

Al regresar a Colombia, en 1997, se empezaba a ofrecer en la UPB un posgrado en el área automática, programa del que poco tiempo después surgió un grupo de investigación en automática, cuya base fueron los estudiantes de posgrado. Luego en el año 2000 el profesor Luís Benigno comenzó estudios de Doctorado en Ingeniería en el Georgia Institute of Technology (G.I.T.), de Estados Unidos. Fue en esa misma época cuando se fusionaron dos grupos de investigación de la UPB para crear lo que hoy se llama Grupo de Automática y Diseño, del cual es coordinador.

Entre el 2000 y el 2004, cuando hizo su doctorado gracias a una beca Fullbright, el profesor interactuó en Estados Unidos con un grupo que trabajaba con vehículos aéreos no tripulados en el Instituto Tecnológico de Georgia, en Atlanta, donde había laboratorios y plataformas de prueba para los proyectos que adelantaban.

“A partir de esa época me apasioné por el tema de los vehículos no tripulados y hoy en día no me importa dedicarles el tiempo que sea necesario”, argumenta. Por eso desde que regresó de Estados Unidos ha sabido impulsar la investigación sobre el tema en la UPB; en la actualidad con su grupo termina tres proyectos de vehículos no tripulados: uno subacuático, uno aéreo y otro terrestre.

“A los vehículos no tripulados uno les programa una ruta y ellos la siguen, pero es una tecnología que involucra muchos elementos que los hacen complejos”. El ingeniero dentro de su grupo trabaja en líneas de investigación como automatización, teoría del control, teoría de mecanismos y mecatrónica. “Somos un grupo interdisciplinario con ingenieros de diferentes ramas, porque todas las ingenierías tienen que ver con control y automatización”, explica.

{* title=Para investigar hay que formarse}
Para investigar hay que formarse
Su experiencia y dedicación le dan la autoridad al ingeniero Luis Benigno Gutiérrez para opinar que “hacer buena investigación necesita formación académica y el espacio más propicio para formarse son los grupos de investigación y la experiencia de los investigadores, así el aprendiz se da cuenta de los procesos para buscar nuevos caminos que conducen a generar conocimientos. A los primeros investigadores colombianos nos tocó estudiar por fuera del país con recursos extranjeros y eso fue bueno porque trajimos esa experiencia a Colombia. Ahora formamos estudiantes de posgrado acá en el país, dado que muchos profesionales no tienen la posibilidad de viajar al exterior”.

El Doctor Luis Benigno explica: “En las universidades colombianas hay conciencia de que se necesita hacer investigación y eso se nota en el número de personas que cada vez más se forman y capacitan para desarrollar investigación. Además hay programas de formación doctoral acá en Colombia que permiten el aumento de investigadores que deben aportar en la generación de nuevo conocimiento”.



Según comenta el profesor: “A veces el estudiante de pregrado cree que investigar es averiguar algo, pero investigar es algo más complicado…”, y define que “investigar es un trabajo dirigido a ampliar los límites del conocimiento humano; ese conocimiento hace muchos años era limitado a unas pocas personas pero a medida que el mundo progresa el conocimiento es más compartido. El proceso de investigar implica estudiar lo que se ha descubierto y utilizar el ingenio y las herramientas que se tienen para tratar de elaborar o descubrir cosas nuevas y expandir las barreras del conocimiento”, indica el profesor.

“Hay que mejorar el sistema educativo nacional en general, porque sus deficiencias limitan a la gente para formarse en el exterior”, advierte con vehemencia el ingeniero y aconseja que el tema de la investigación en Colombia requiere más apoyo del Gobierno que hace una inversión muy exigua comparada con la de otros países. “Las empresas colombianas no tienen claro cómo funciona la investigación, los empresarios creen que los proyectos de investigación deben ser rentables y a corto plazo”.

{* title=La rutina del investigador}
La rutina del investigador
El ingeniero Luís Benigno Gutiérrez Zea dedica la mayor parte de su vida a la educación y a la ciencia. Afirma: “la mayoría de mi tiempo lo invierto en los proyectos de investigación, pero por la filosofía de nuestra Universidad los investigadores debemos apoyar la docencia con el fin de motivar a los estudiantes de pregrado y posgrado por los temas que trabajamos”.

Normalmente el ingeniero prepara las clases, ofrece los cursos y revisa los trabajos. En cuanto a su rutina en investigación opina que es muy rica porque todos los días hace cosas diferentes: “Algunas veces hago pruebas de laboratorio, otras veces estoy en la oficina y desarrollo algoritmos o programo en el computador, y también organizo reuniones con los investigadores para definir las tareas a realizar en cada proyecto”.

También se preocupa por trabajar en las publicaciones científicas, en escribir y redactar los artículos de los resultados de los proyectos. “En general me toca estar al frente de los proyectos, de la gente con la que trabajo y dar orientaciones”. Al mismo tiempo el profesor está pendiente de todos los procesos administrativos porque “en un grupo de investigación toca hacer de todo, pero eso es parte de un oficio que se hace con pasión”, dice convencido de su trabajo.

Añade también que “cuando uno investiga se siente satisfecho al ver los resultados de los proyectos que desarrolla porque uno nunca busca premios o algo por el estilo ¡eso es lo de menos! Por ejemplo, en mi área de investigación generalmente desarrollamos prototipos y uno se siente feliz al participar en el proceso de conceptualización de los equipos y al ver las ideas hechas realidad. Por eso uno se enorgullece de su trabajo y no se preocupa por alardear de lo que hace. Sin embargo, es lógico que uno muestre los resultados y en ciertas ocasiones recibe algún reconocimiento por parte de instituciones y entidades del medio científico y académico”.

A pesar de su modestia, la pasión por su trabajo le ha hecho merecedor de varios premios y reconocimientos, como el primer puesto en la categoría investigación en Ingeniar Internacional 2005, por parte de la Universidad Pontificia Bolivariana; en 1999 obtuvo el Primer premio en el área de Tecnología en la Feria de la Ciencia y la Tecnología de la Alcaldía de Medellín; y en 1996 recibió el Sigma XI Award (Outstanding Master´s Thesis), Sigma XI Scientific Research Society - UTA Chapter.

Lo que busca el profesor con los proyectos que realiza es apropiar tecnologías que existen en el mundo y lograr algún tipo de beneficio social con ellos. Aclara el doctor Luís Benigno que los vehículos no tripulados sirven para proyectos de impacto ambiental como el estudio y la prevención de desastres, de ahí que se convierten en herramientas de inspección. Esos vehículos también tienen aplicación en la seguridad en carreteras, oleoductos, líneas de transmisión de energía y en grandes obras de infraestructura; además pueden utilizarse en operativos de búsqueda y rescate. “Estos vehículos son artefactos que ayudan a la sociedad de una manera indirecta”, apunta el científico.

El profesor Luís Benigno y su grupo ha desarrollado tres prototipos de vehículos subacuáticos, el último prototipo involucraherramientas de ingeniería de alto nivel. En el momento el profesor reconoce que su proyecto bandera es un vehículo aéreo no tripulado “donde hemos fortalecido bastante nuestros conocimientos en el tema”, dice.

Con los proyectos de vehículos no tripulados el grupo ha generado contactos con las Fuerzas Militares colombianas por su aplicación en el tema de seguridad y vigilancia, “pero hasta el momento no se ha concretado ningún apoyo. Es evidente que estos contactos con las Fuerzas Militares son importantes para obtener permisos de operación de los prototipos”, anota.

En el tema de producción editorial, el profesor afirma que al año su grupo produce entre 10 y 15 artículos científicos, pero él personalmente publica de tres a cuatro artículos por año “esto se debe a que estamos más concentrados en el desarrollo de prototipos reales”.

{* title=Sólo con mi soledad}
Sólo con mi soledad
Luís Benigno Gutiérrez Zea se define como una persona inquieta y soñadora. “Considero que todas las cosas que he realizado en mi vida me he puesto metas muy altas las cuales he alcanzado y me dejan satisfecho”, dice cuando refleja un aire de timidez que lo caracteriza cada vez que habla de sí mismo.

Como investigador tiene una inquietud permanente por buscar cosas nuevas y manifiesta: “Sé que estoy muy lejos de los niveles en los que quisiera estar, pero siempre pienso en mejorar aunque a veces uno siente angustia porque quiere hacer más de lo que puede y el tiempo no alcanza. El día solo tiene 24 horas y uno tiene que comer, descansar y realizar otras actividades”, explica en tono jocoso.

Por su trabajo como investigador dice que ha sacrificado muchas cosas. “Todavía soy soltero y vivo solo pero mantengo una relación cercana con mi familia. De todas formas soy muy solitario y tengo un círculo muy cerrado de amigos. Por eso creo que debo cambiar un poco mi vida y dedicarme más tiempo a mí mismo”.

El investigador Luís Benigno expresa que para reducir su estrés trota de una forma recreativa y realiza una rutina diaria de ejercicio. A veces va al gimnasio y cuenta que dejó de practicar el básquetbol por algunas lesiones.

“Una actividad que me apasiona es tomar fotografías, aunque no soy profesional. Me gusta compartir con mis familiares, pero como decía antes quiero dedicar más tiempo a fortalecer mis relaciones sociales y no ser tan solitario”, expresa convencido.

Finalmente aconseja que la persona que desee incursionar en el campo de la investigación debe “perseverar, soñar y luchar hasta conseguir esos sueños. El investigador debe tener metas claras y reconocer que uno mismo es quien se pone los límites. Además quien investiga no debe pensar en su propio bienestar sino en aportarle a mejorar la calidad de vida de la sociedad”.