Ese fue el llamado que hizo el docente José Ignacio Agudelo, profesor del Departamento de Ingeniería Agrícola de la Universidad Nacional en Medellín.
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Para el docente, el agua se está convirtiendo en un bien escaso y hay que tomar decisiones sobre su distribución y su conservación. Por eso, el valor económico proporciona un criterio objetivo que ayuda a tomar mejores decisiones.

El docente basó esta afirmación con la Declaración de Dublín de 1992 que en su principio número cuatro dice: “El agua tiene un valor económico en todos sus usos en competencia a los que se destina y debería reconocérsele como un bien económico”.

Agudelo afirmó que en el país las corporaciones a veces tienen unas tarifas que son “ridículas”, porque no están calculadas en un cuerpo teórico sólido y por el contrario son arbitrarias.

“Otras tarifas como las de las empresas de la industria del agua, cuyo negocio es captar, potabilizar y distribuir el agua, simplemente fijan sus tarifas en el mejor de los casos de manera que puedan recuperar los costos y puedan operar sus sistemas de abastecimiento”, argumentó.

De acuerdo con el docente, el agua tiene un valor de uso en la agricultura, industria, hidroelectricidad, navegación y en lo doméstico; y por el contrario tiene un valor de no uso en la estética, cultura, religión, naturaleza y geomorfología.

Para explicar por qué se debe dar un valor al agua, el profesor puso el ejemplo del acueducto de una vereda que puede obtener su agua tranquilamente, pero en un momento dado la cuenca se empieza a urbanizar y entonces la escasez se va a presentar. “Ahí es cuando la atribución del valor económico proporciona un criterio muy racional, para que esos conflictos se solucionen por medio de las mejores decisiones posibles”.

Por eso, agregó que la ignorancia, en el pasado, del valor económico del agua ha conducido al derroche y a la utilización de este recurso con efectos perjudiciales para el medioambiente. “La gestión del agua, en su condición de bien económico, es un medio importante para conseguir un aprovechamiento eficaz y equitativo, y para favorecer la conservación y protección de los recursos hídricos”, argumentó.

Las afirmaciones del docente de la UN en Medellín se realizaron en el marco del Segundo Seminario Nacional de Agua Potable y Saneamiento Básico, evento que estuvo apoyado por la Facultad Nacional de Salud de la Universidad de Antioquia, el Politécnico Jaime Isaza Cadavid y la UN en Medellín, en el que expertos de distintos temas dieron a conocer sus puntos de vistas sobre el preciado líquido.

Amanda Lucía Mora, directora del Instituto de Estudios Ambientales (Idea), de la UN en Medellín, destacó que esta fue una excelente oportunidad para que la Universidad Nacional de Colombia diera a conocer el desarrollo de sus actividades académicas e investigativas con impacto social y económico en el país.

“Tenemos la seguridad de que resultarán alianzas estratégicas para abordar de manera transversal el tema del agua potable y brindar opciones apropiadas para el uso racional del agua y la disminución de la contaminación y toxificación de cuencas”, anotó.

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